lunes, 22 de octubre de 2007

Mis inicios

"¡Hola Princesa!", esas fueron mis primeras palabras para ti. Nunca lo pensé, durante el embarazo muchas ideas absurdas venían a mi cabeza, soñaba que estabas encueradita y no tenía ni una camisetita preparada, o me angustiaba no tener suficientes biberones. (Éste último miedo le daba mucha risa a tu papá, porque en realidad, cada que íbamos al super yo echaba un biberón al carrito. Al final del embarazo creo que teníamos ¡como 30!)
Pero ¿cómo te saludaría una vez que finalmente te conociera?, nunca lo pensé. Brotaron dos palabras de mis labios, secos y dormidos por tantos nervios: "¡Hola Princesa!" Los testigos te lo podrán corroborar: tu papá, tu pediatra Jorge Karam, el ginecólogo Miguel Chaya, y su asistente, el Dr. Bolaños.
Después te llevaron, “todavía no puede regular su propia temperatura”, me explicó Karam, “así que la llevaremos a la incubadora, pero está muy bien, está perfecta”. Era lo único que quería escuchar, y cuando lo hice, me relajé y dejé que me cosieran con toda calma.
Mientras Chaya y Bolaños hablaban de música, de viejos conocidos y hasta de un marcador de un partido de futbol mientras pasaban la aguja por mi panza, yo respiré profundo y descubrí que estaba ansiosa por empezar nuestra aventura juntas.
Hoy es 22 de octubre, casi vas a cumplir nueve meses. Si te hubiera concebido el día que naciste, estarías por nacer, ja! qué loca reflexión. Por eso y antes de que pase más tiempo, me exijo darme el tiempo de documentar tus inicios, porque han sido una hermosa historia que no merece no escribirse.
Mientras haces tu siesta por la tarde (de 4 a 6 pm, casi siempre), creo este blog y con él, la esperanza de que un día lo veas y extrañes ser tan pequeñita como ahora y estar en mis brazos y que tan sólo tu añoranza nos haga revivir juntas estos momentos que atesoro hoy, por siempre.

¡Te amo, hija!

No hay comentarios: